"El invierno trae el gris de un cielo húmedo y una ciudad hastiada". Y, sin embargo, tú eras capaz de iluminarlo todo con tu mirada y hacer que sea mi época preferida del año. Sobre todo, porque me habla de ti y me trae tus recuerdos. Me trae tu olor cuando salías de la ducha; me trae tu voz y la mantiene a mi lado mientras pasan los días; me trae la negrura de tu pelo, y las caricias de tu barba; me trae tu sonrisa y me hace poner buena cara a la lluvia; y tus abrazos, que me ayudan a soportar el frío; me trae tu atención, que acompaña a cada uno de mis movimientos; y tu calma, que hace que todos los problemas desaparezcan; me trae tus manos en los bolsillos traseros de mi pantalón, para sentirte cerca y no tener miedo a nada; me trae el hueco de tu cuello, para poder acomodarme en él y respirar de ti cada vez que me haga falta; me trae tu mirada, cálida, cómplice, sincera, para darme tranquilidad y hacerme sentir bien; y me trae tu cuerpo, que me proporciona un montón de calor.
El invierno es la época del año que más me duele, porque siempre te trae a mi. Y porque para mi, el gris del cielo sólo cesa cuando me acompaña tu sonrisa.